Cada implementación se arma a medida sobre tu operación — no es un producto enlatado que ya viene andando. Lo pruebas con tus casos reales antes de pagar el total. Y las cifras que ves en esta página son ejemplos de una oficina tipo, no resultados de clientes.
Rubros distintos, el mismo cuello de botella: tu mejor gente contestando lo mismo todos los días.
¿Armas cotizaciones a mano? Ese es el caso que cruza a todos estos rubros — y el más fácil de calcular. Si tu equipo arma el mismo presupuesto con dos números cambiados, ahí partimos.
Dos cosas que no se mueven de tu oficina: las decisiones y la información de tus clientes. El agente hace lo repetitivo y se detiene donde empieza tu trabajo.
El agente trabaja sobre la información de tu oficina, dentro de las cuentas que ya son tuyas. No armamos una base aparte ni compartimos nada con terceros.
Abre la conversación y responde tú. El agente cede el paso automáticamente, sin que tengas que apagar nada.
Las primeras semanas revisamos juntos lo que responde, y ajustamos lo que haga falta. Nada se publica a tus clientes sin que tú lo hayas visto antes.
No viene a reemplazar a nadie. Le saca de encima a tu equipo lo que no requiere pensar.
Cuando escribes por WhatsApp te contesta un agente — el mismo que instalamos, así lo pruebas antes de hablar con nadie. Lo que viene después es mío: cada implementación la armo yo sobre la operación de tu oficina, y por eso trabajo con pocas a la vez. Si algo no calza, lo ajusto yo.
Escríbele al agente →Escríbenos por WhatsApp. Te atiende un agente de Sigo — el mismo que instalamos —, te hace cuatro preguntas y te agenda el diagnóstico: 30 minutos, esta semana. Sin compromiso.
Hablar por WhatsAppTe llegó un correo de confirmación. Hernán te escribe por WhatsApp en breve para coordinar el diagnóstico.